Un plan de medios no falla por el medio elegido, sino por el criterio detrás de la decisión. Así es como lo aplicamos en cada campaña.
No es lo mismo lanzar un producto nuevo que sostener una marca ya posicionada. El objetivo define la mezcla de medios, no al revés.
Comparamos siempre más de una opción para el mismo objetivo y dejamos claro el balance entre alcance, costo y duración.
Una pieza se rota cuando el público ya la vio suficientes veces como para dejar de notarla, no cuando "se cumplen los días del contrato".
Cada campaña termina con un cierre que muestra el alcance real logrado por medio, qué funcionó, y qué se recomienda para el siguiente ciclo.
Antes de proponer un plan, identificamos en cuál de estos momentos está tu marca.
Prioriza alcance y frecuencia alta en poco tiempo, con medios de alto impacto visual para generar recordación inicial.
Sostiene presencia constante en los mismos puntos de contacto para construir asociación de marca a mediano plazo.
Rompe el patrón anterior: cambia de formato o ubicación, no solo de creatividad, para que el público perciba que algo cambió.
Momento de medir y consolidar aprendizajes, no de mantener la misma intensidad de pauta.
Pauta de menor intensidad pero constante, para que la marca no desaparezca entre campañas grandes.
Cuéntanos el objetivo y te armamos una propuesta con este mismo criterio.
Cotiza aquí